En la actualidad existe, en determinadas ocasiones, una diferencia de criterio entre los resultados por los paneles de cata respecto a la clasificación de los aceites de oliva vírgenes procedentes de una misma muestra.

 

Esto puede suponer potenciales perjuicios a los diferentes agentes de la cadena de valor integrante del sector del aceite de oliva, desde almazaras productoras, hasta las entidades comercializadoras.

 

Esta divergencia de resultados entre paneles produce en ocasiones diferente clasificación de los lotes de aceite, lo que puede originar controversias en el normal desarrollo de las transacciones en algunos casos.

 

 

El método de análisis sensorial utilizado, denominado “Panel Test” propugnado por el Consejo Oleícola Internacional y reconocido por la Unión Europea, (de obligado cumplimiento en los controles oficiales conforme al Reglamento (CEE) 2568/91, cuya versión más actualizada está descrita en el Reglamento de Ejecución (UE) 2016/1227,) es un método estadísticamente robusto, cuya aplicación se ha venido produciendo durante los últimos treinta años en la clasificación de aceites de oliva vírgenes.